El sistema judicial ecuatoriano enfrenta nuevamente un obstáculo significativo en el caso conocido como "Goleada", donde la falta de designación de un juez ha provocado que la causa se quede estancada en la fase preparatoria del juicio. Esta situación burocrática impide avanzar en la investigación y el esclarecimiento de los hechos, generando incertidumbre sobre el rumbo legal de las investigaciones.
En este expediente judicial figuran un total de 26 investigados, una cifra que comprende tanto a personas naturales como a entidades jurídicas. La fuente oficial detalla que están involucradas 17 personas físicas y 9 empresas, lo que refleja la complejidad y el alcance del caso. Entre los procesados se identifica a Aquiles Álvarez y su círculo familiar, quienes son parte central de las acusaciones en este litigio.
La paralización del proceso judicial es un nuevo tropiezo para la justicia, ya que retrasa la resolución de un caso de alto perfil. Sin la figura de un juez que dirija la etapa preparatoria, las acciones legales necesarias para avanzar hacia el juicio oral quedan en suspenso, manteniendo a los investigados y a las víctimas en una situación de indefinición legal.